Restaurante Viavélez - crítica gastronómica - Top7
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RESTAURANTE VIAVÉLEZ

  • imagen ViridianaDÓNDE, CUÁNDO, CUÁNTO.
    Restaurante – Taberna Viavélez
    Calle General Perón, 10
    Madrid .
    915 799 539

    Cerrado Domingos noche y lunes completo

     

    Precio: 50 - 75 €
  • COMENTARIOS (porJuanjo Lacalle).
  • Restaurante regentado por Paco Ron que se vino desde Asturias para tratar de triunfar en Madrid como lo hizo en su tierra, donde obtuvo una estrella Michelin.
  • El local.
    Dividido funcional y físicamente en dos conceptos. En la planta superior funciona como una taberna con una barra amplia y varias mesas altas con taburetes para degustar las raciones, pinchos y platos que gusta de preparar Paco Ron. En la planta baja tiene el restaurante, con una decoración moderna, minimalista y acogedora. Es una sala pequeña, toda ella de no fumadores y que contará con unas 6-8 mesas.
  • La carta .
    Se caracteriza por tener platos de toda la vida elaborados con sumo cuidado, buen producto y perfectos puntos de cocción. En alguno de ellos, trata de meter elementos más modernos como gelatinas de distintos sabores.
  • Tomé el menú degustación largo compuesto de 4 entrantes, pescado, carne, queso y dos postres (60€).
    - El primer entrante fue una escalivada de anchoas, que resulta correcta.
    - El segundo fue una ensalada de sardinas con pesto de perejil y pan con tomate. Plato sencillo pero perfecto en sus elementos, con la sardina espectacularmente tierna y jugosa sobre una cama de pimientos rojos asados de gran sabor. El resto de elementos acompañan muy bien. 
    - El tercer entrante fue una sopa de marisco, plato que no es uno de mis preferidos pero resuelto con bastante acierto. - El cuarto y último entrante fueron unas patatas a la importancia con almejas. De nuevo un plato de toda la vida realizado con suma maestría y acompañado por unas frescas, grandes y carnosas almejas.
    - El siguiente plato fue merluza asada con patata pil-pil y jugo de guisantes.  Espectacular trozo de merluza en el que de nuevo demuestra su maestría en el manejo del producto. Pocas veces he probado una merluza tan en su punto, tan tierna, en la que las lascas se separaban a la perfección y con suma facilidad. La patata pil-pil acompaña perfectamente y el pil-pil tiene una cremosidad ideal. En cambio, el jugo de guisantes, aunque muy fino, creo que no termina de encajar con el resto de elementos del plato. 
    - De carne, nos trajo unas carrilleras guisadas con purés y zanahoria escarchada. Nuevamente una cocción perfecta aunque la salsa resulta un poco fuerte. De propina nos trajo un plato nuevo hecho en su totalidad con diferentes partes de la liebre (lomos, riñón, hígado, etc…) presentado en forma cónica napado con un jugo de liebres, de gran potencia de sabor,  que puede resultar para ciertos paladares excesiva. Lo acompaña con unos cuadraditos de gelatina que intentan aportar frescura al plato pero que resultan un poco inconexas con el mismo, a pesar del obvio juego de figuras geométricas que pretende hacer.
    - Después viene una tabla con tres quesos, que resulta un poco floja.
    - Por último dos postres, el primero, granizado de naranja sanguina, helado de té, y mermelada de cítricos. Un diez, presentado en un vaso de chupito grande, resulta muy refrescante y la textura del granizado roza la perfección, de quitarse el sombrero. El segundo un juego de texturas de chocolate y pistacho que también tiene un altísimo nivel..
  • La bodega .
    Buena y variada carta de vinos en la que se puede apreciar la afición del dueño por tan preciado líquido elemento.
  • El servicio .
    Básicamente en sala hay dos camareros que realizan su labor de forma correcta, explicando cada uno de los platos, pero que quizás para el nivel de restaurante que pretende ser, deberían dar un puntito más de atención al cliente.
  • Consejos.

    Uno de los mejores restaurantes de Madrid actualmente a unos precios contenidos para el gran nivel que mantiene en todos sus platos y sin tanto adorno ni marketing, que para mi gusto, normalmente sólo sirve para distraer la atención de la comida. Para aquellos amantes de platos de siempre, un imprescindible o un must (como les gusta decir a los más “in”). Y háganlo antes de que le den la estrella (que se la darán, no lo duden), que ya sabemos todo lo que eso supone, ¿verdad?

    .
  • jjlacalle@top7.es

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